jueves, 15 de mayo de 2014

Reseña: Periodismo ciudadano, la evolución positiva de la comunicación




El libro Periodismo ciudadano, la evolución positiva de la comunicación, examina y pondera sobre este fenómeno describiendo los orígenes, grandes momentos, aspectos legales o el futuro del periodismo ciudadano, entre otros aspectos relacionados con este fenómeno de temprano nacimiento. Es un repaso a todos los aspectos relacionados, de la mano de numerosos escritores y periodistas, todos ellos con un notable prestigio en sus carreras.

El libro, en su parte central, refleja los cambios que está introduciendo esta nueva concepción de periodismo, la cual ha democratizado esta profesión otorgándola una nueva dimensión, mucha más cercana a la ciudadanía, pero que, sin embargo, no iguala a la profesión de periodista entendida de un modo profesional. Así, ejemplifica casos de gran impacto dentro del periodismo ciudadano como los ejemplos de Túnez.

Trata la idea de un periodismo ciudadano nacido a la luz de Internet, su soporte primordial, poniendo los datos a favor y en contra de dicho fenómeno, no sin olvidar los desafíos de esta aparición en países con limitaciones de información como el estado totalitario de Cuba, donde Yoani Sanchez da muestra de esta nueva profesión.

También analiza este nuevo fenómeno desde un punto de vista empresarial, y lo compara con medios tradicionales aportando gran cantidad de estadísticas. El profundo estudio muestra además la legislación aplicable a los derechos de este nuevo colectivo, sin olvidar que son personas cuya libertad de información debe ser proyectada en sus dos vertientes, tanto la activa como la pasiva, siempre desde el principio de veracidad.

lunes, 16 de diciembre de 2013

El cambio y los principios periodísticos

¿Realmente existe un futuro para el periodismo? El mundo es constante cambio y, el periodismo, como parte de él, no se encuentra ajeno a los mismos. Tecnología, negocio, audiencia; tres palabras indicadoras de que la vida no será igual en los próximos años. Sin embargo, ¿cómo afecta ese devenir a la actualidad de los principios periodísticos que han sustentado la profesión? Ignacio Muro asegura su existencia por tres razones:
  1. Entre los hechos y la difusión siempre será necesario un mediador.
  2. El mediador, siempre será un profesional, es decir, un periodista.
  3. La contribución del periodista seguirá siendo determinante.
Los nuevos medios digitales han realizado su irrupción en nuestro mundo, no obstante, sus cambios parecen notarse desde una perspectiva muy relacionada con el negocio. El profesor Ignacio Muro así lo trata en este artículo expresando su miedo por el cambio producido a todos los niveles de la producción informativa.

Los nuevos mediadores han aparecido como una realidad donde la hiperabundancia de información aparece sin cesar. La jerarquía y la selección, dos de los principios de la profesión, parecen dejar paso a una información horizontal y ciudadana donde todo interesa a partes iguales. Un periódico digital debe cambiar su portada cada media hora, ¿es cierto que existe en este mundo glocal, una noticia importante cada media hora? Yo diría que no.






Portadas de Elmundo.es con media hora de diferencia


El exceso de información no es a priori perjudicial para la sociedad en su conjunto, pero sí su falta de rigor y calidad. Internet subsiste en la actualidad con páginas de libre acceso, son muy pocos los casos de pago por visión de periódicos digitales. Orbyt, es el mayor ejemplo en nuestro país, sin embargo, no podría considerarse como tal pues es la misma edición que la impresa en papel a excepción de contenidos adicionales a un precio muy bajo en comparación con el papel.


Abordando de forma más honda la profesión de periodista, vemos al igual que I. Muro, la muestra de una corriente pesimista instalada en nuestra sociedad. Son muchos los ideólogos que opinan que el mundo de la ética y la deontología profesional han dejado de existir dando paso al espectáculo informativo, donde solo la audiencia y la sonoridad son parte del juego. Así, es de recibo decir, que la libertad de expresión e información de un periodista radica principalmente en el hecho de su proyección sobre una ciudadanía a la que le asiste tal derecho fundamental. Es increíble ver como periodistas de reconocido prestigio en el mundo actual aparecen en televisión en anuncios de diferentes productos:




Viendo esto podríamos preguntarnos: ¿nos hemos perdido acerca de la función del periodista?

Es en este mundo de audiencias descabelladas y sin limites, donde vemos como el estilismo, la aparición de caras bellas y femeninas prevalece sobre el talento de comunicar, de mediar, de transmitir información veraz y crítica para el buen funcionamiento de una democracia madura, poco espacio queda para la ética y la deontología. En opinión de Iñaki Gabilondo el periodista no es ajeno al mundo que le rodea y, por ello, también le afecta de forma generalizada la crisis profunda de valores.

Objetividad, corta-pega, búsqueda de información, verificación, polarización. Podría ser una lista más amplia, pero su inexistencia o exceso en grandes sectores del mundo periodístico merman la credibilidad, deteriorándolo hasta límites que hoy vemos cifrados. Estos datos aumentan con la irrupción de lo digital, donde todo es gratuito y carece de calidad y rigor informativo, donde las noticias de agencia abundan sin contextualizar las informaciones que se vierten.




I. Muro acaba este apartado afirmando que el verdadero reto es mutar para volver a ser creíbles de nuevo. Creo que todos estamos de acuerdo en esta afirmación, sin embargo, parece demasiado lejana en virtud de la cantidad de grupos de presión existentes y de un modelo de negocio que se ha impuesto como una noche oscura, ahorcando a los profesionales del medio.

Las empresas periodísticas son en la actualidad grandes conglomerados empresariales. Salidas a bolsa donde los intereses cortoplacistas se imponen sobre los criterios periodísticos e informativos. Esta es nuestra realidad y con ella debemos convivir, pero sin perder de vista que nosotros mismos somos una marca, que nuestra credibilidad es nuestro hecho diferencial, que nuestra ética es innegocible, que somos un servicio público. Los cambios existen, pero podemos revertirlos.

Links de interés:

Poli-tic
Código deontológico
Artículos de Ignacio Muro, periódico El País








Periodismo y social media

Periodismo ciudadano, Twitter, gatekeepers o redes sociales son, entre otras, palabras nuevas nacidas en este nuevo contexto social en el que Internet ha redireccionado toda nuestra atención hacia un periodismo que podría considerarse 2.0.

El nacimiento de todo aquello es analizado por Pilar Carrera, Miembro del Grupo de investigación PASEET de la UC3M y Directora de Labapartlaboratorio para el análisis de la participación online. Analiza el cambio que internet ha supuesto en la vida profesional de los periodistas, profundizando en la marcada tendencia hacia la utilización del nuevo medio digital en la búsqueda de información.

El análisis, en primer lugar, sobre un caso particular como el de Wikileaks es de relevancia como primera toma de contacto sobre el hecho de una nueva corriente que rivaliza con el periodismo y que por muchos puede ser confundida, pues Wikileaks no tiene nada que ver con el proceso informativo sino solo con la parte más primaria del mismo.


Wikileaks jamás hubiera sido noticia sin periodistas que la hubieran jerarquizado, contextualizado o interpretado bajo una investigación profunda de los contenidos de la propia página. El hecho de la existencia de estos procesos es lo que de verdad marca la diferencia, y es comparado con el caso Watergate en opinión de Benjamín Lana.

Otro de los cambios que hace mención la autora del capítulo del libro es la irrupción de una nueva relación entre el periodista y las audiencias debido principalmente a la emergencia de las redes sociales. Hoy en día la práctica totalidad de periodistas y comunicadores de la televisión tienen cuentas en Twitter y otras redes sociales, como consecuencia de la creación de una marca propia, necesaria para sobrevivir en la vida laboral de un periodista. 


En opinión de V. Pérez Alonso el prescriptor ya no es el medio, sino la persona, por lo que estar inmerso en un mundo en el que tus contactos y tus seguidores son parte de tu éxito personal marca la tendencia hacia la presencia de los mismos en las redes sociales, un hecho que sin embargo, en mi opinión, puede tener una parte un tanto negativa pues la credibilidad no debe estar ligada a la simpatía que un periodista nos transmita, sino a las informaciones veraces y útiles para un ejercicio correcto de la democracia y de las libertades fundamentales.
lista rostros en Twitter
Es más, las opiniones de los investigadores no van todas en el mismo orden. Las voces son muy diferentes sobre esta cuestión, muchas son las opiniones sobre Twitter, el medio por excelencia de intercambio entre audiencias y periodistas. Algunos creen que es un nuevo medio, otros, sin embargo, defienden que Twitter no es un nuevo medio, que es algo muy diferente, entre los que piensan así, está J. Maffeo.

Si bien, el mundo ha cambiado, hoy los usuarios exigen una mayor participación, es tiempo de adaptarse, los jóvenes demandan un periodismo diferente, no obstante, hay un fenómeno que se está produciendo de acuerdo a las encuestas vistas en el libro, en las que se afirma que Internet influye más que antes en la agenda periodística.

El feedback a una noticia o los comentarios sobre ella son otra de las cuestiones analizadas por Pilar Carrera, y sobre esta cuestión mucho podría ser el debate. Los hechos indican que la mayoría de los comentarios son superficiales, que el periodista no tiene tiempo material para analizarlos, y que por tanto el valor añadido que otorgan los mismos a los profesionales es muy limitado. 


El siguiente paso es que la tecnología cree nuevos sistemas de filtrado donde crear una verdadera fuente bidireccional con el periodista. Por último, en relación al "periodismo ciudadano" muchas son las voces que se refieren a este nuevo término, la mayoría en contra. Todos los periodistas parecen estar de acuerdo en este punto y así lo refleja la profesora Pilar Carrera argumentando las posiciones del sector más crítico, diciendo que para nada un ciudadano que emite informaciones periódicas o no, pueda ser considerado como un profesional del periodismo. 

El ciudadano no jerarquiza, no selecciona, no posee los conocimientos para un correcto uso de la transmisión de información. No obstante, y a diferencia de muchas voces en contra, yo no creo que esto sea cierto del todo, pues últimamente hemos visto ejemplos de un nuevo periodismo ejercido por personas no relacionadas con el medio y, que no se les puede considerar como periodistas, que están ejerciendo un cambio en la sociedad de sus respectivos países. Este es el caso de Yoani Sanchez en Cuba o de Cheikh Fall en Senegal.

Links de interés:


Periodismo e Internet: nuevo medio, vieja profesión
Noticias relacionadas sobre periodismo ciudadano
Casos de periodismo ciudadano

Credibilidad, empresas de comunicación y nuevos negocios periodísticos

"La merma de la credibilidad del periodismo está considerada como una de las principales causas de la crisis del sector". Así comienza José Fernandez Beaumont su exposición sobre el tema relacionado con el nuevo negocio periodístico y el cambio producido en la manera de actuar de sus agentes: empresarios y periodistas.

En virtud de tal desenlace se pregunta cuales son los factores de la pérdida de credibilidad que no de influencia, pues este es un hecho que diferencia desde el inicio. Los medios de comunicación han perdido la credibilidad en grandes porcentajes de la sociedad y en lo que respecta a la influencia está se está perdiendo en opinión del profesor Beaumont, debido principalmente como dice J.M. Santos a que la gente cada vez se da cuenta de una forma mas clarividente de que es un negocio.

A ello contribuye la contaminación política como uno de los principales factores. El compadreo entre profesionales y políticos tan habitual es una lacra para el mundo de la información. Periodistas ven como su trabajo no puede ser desarrollado de forma sana debido a la intromisión de políticos para velar por sus intereses electorales y laborales. "¿como se se puede permitir una comparecencia de un presidente en un plasma?" se pregunta Gloria Lomana, directora de informativos de Antena 3.

Otro de los factores y en mi opinión uno de los más importantes es la falta de ética profesional, pues aunque existen factores externos como aquí voy a señalar uno debe mirar siempre en su interior para descubrir qué puede mejorar. Por ello, Josto Maffeo, corresponsal de Il Menssangero en España, señala que " los periodistas pueden mantenerse independientes hasta cierto punto" También radica en los propios profesionales la no aceptación de la espectacularidad en sus informaciones, son ellos mismos los que deben negarse a esa participación.

Copiar una nota de prensa de un partido político, la falta de claridad entre opinión e información, frivolización de la información (sobre todo en el medio audiovisual) son cosas que de forma directa un periodista puede cuidar para ganar credibilidad como marca, como medio y como mediador de información. Es cierto que existe una pérdida de control sobre los contenidos debido a la aparición de las empresas periodísticas, es más, el poder de las agendas externas ha crecido exponencialmente debido a la profesionalización de los gabinetes de prensa de partidos políticos y grandes multinacionales principalmente. 

¿Es posible dar una información contextualizada si un periodista que asiste a una rueda de prensa no sabe ni de lo que están hablando? Me pregunto esta cuestión a partir de una serie de reflexiones del libro en las que se aprecia a simple vista la cantidad de preguntas absurdas en una rueda de prensa o la reproducción exacta de las palabras dichas en ella. No hay espacio para la reflexión, para la explicación, para la búsqueda de la mentira y del engaño. El periodista debe tratar de investigar si lo dicho es cierto, y de ello se da cuenta la audiencia, de ahí la pérdida de credibilidad.

A pesar de ello hay un resquicio para la esperanza con el nacimiento de nuevas alternativas a la luz de Internet, espacios de negocio novedosos como blogs o cooperativas. Los nuevos cambios en los usos de los lectores más jóvenes, que consumen muy pocos periódicos impresos y sí mucha información digital no normalizada a través de grandes periódicos en sus versiones digitales, y sí a través de blogs, twitter, redes sociales o agregadores de contenidos entre otros muchos ejemplos.

En la actualidad las empresas se debaten entre modelos gratuitos y modelos de pago en Internet, a sabiendas de que todos ellos dan resultados negativos económicamente y que ninguno de ellos parece tener una visión de futuro, de ahí que el lector se haya acostumbrado a no pagar por recibir información. Desde mi punto de vista, el modelo de pago no es la solución más adecuada como a lo largo del libro refleja el profesor Beaumont, bajo la opinión de diversos investigadores y periodistas entre ellos R. Lloret, trabajador de Orbyt.

Por tanto, la realidad es otra, ¿llegaremos a un periodismo sin papel? "El papel subsiste porque el modelo de negocio solo permite sacar beneficios en el papel, el día que eso cambie, matamos al papel" esta es la opinión de J. Monreal subdirector del periódico Levante

Desde mi punto de vista esta es una idea muy controvertida, pues en mi caso creo que el papel juega un papel fundamental, no concibo una buena información siendo gratuita, sería otorgar todo el poder a un grupo de presión como el de los anunciantes, no es adecuado en un mundo con tanto intereses sociales, ese poder y esa responsabilidad debe recaer en un público concienciado con ese problema, pero sin un aumento ostensible de la credibilidad, esta noción de una nueva era no puede cumplirse, y para ello el camino tomado por las grandes empresas informativas bajo la realización de alianzas, concentraciones, y altas barreras de entrada, impiden que la sociedad vuelva a confiar en los medios y por ende, en los periodistas.

Links de interés:

Periodistas 21, una mirada hacia el periodismo
Nuevos modelos de negocio




Reseña: El periodista en la encrucijada

Portada del libro "El periodista en la encrucijada"
El periodista en la encrucijada es un libro realizado por el grupo PASSET (Periodismo y Análisis Social: Evolución, Efectos y Tendencias) de la Universidad Carlos III. Fruto de una investigación acerca de la crisis generalizada en el mundo del periodismo, muestra de forma diferenciada cada uno de los factores que afectan a esta profesión y que han llevado a la consideración de crisis de un sector fundamental para la supervivencia de la democracia y de los derechos fundamentales.
La supuesta pérdida de credibilidad, los cambios en los usos periodísticos, la falta de ética profesional, cambios en el modelo empresarial o aparición de nuevos y diferentes oficios de comunicación son analizados a lo largo de las páginas, bajo una cantidad importante de opiniones de diferentes profesionales de los sectores radiofónicos, de prensa escrita y de medios audiovisuales de reconocido prestigio. Los gráficos y las encuestas sobre los usos, tanto a usuarios como a profesionales, también clarifican la situación que vive el periodismo en la actualidad.
Se muestra así una nueva realidad nacida bajo Internet en la que Twitter, Facebook y Youtube se han convertido en las redes de comunicación más importantes de este mundo globalizado. Por ello, el tratamiento que los periodistas deben hacer de estos nuevos medios o fuentes, subyacen a lo largo del texto, debido a su importancia.
Es un libro rico en análisis que aporta una nueva visión en muchos aspectos clarificando el pasado para mostrar un futuro en muchos casos opaco, pero a la vez lleno de oportunidades y futuro.